Tu servidor. Tus cuentas. Tus datos.
Todo lo que monto funciona en infraestructura a tu nombre. No lo alojo, no guardo tus datos y, cuando terminamos, mi acceso desaparece.
Mientras monto, solo tengo acceso temporal a tu servidor. Tu programa de contabilidad y tus avisos se conectan con su propio inicio de sesión, así que nunca veo esas contraseñas.
Cuatro normas que cumplo.
Preguntas sobre tus datos.
¿Dónde se guardan exactamente mis datos?
En un servidor que alquilas a tu nombre, con el proveedor que elijas. Tu contabilidad sigue en Holded, Odoo, Xero o QuickBooks, como hoy.
¿Llegas a ver mis datos financieros?
Mientras monto y ajusto el sistema trabajo en tu servidor, así que puedo ver lo que procesa. Ese acceso es temporal y se retira en la entrega. El presupuesto incluye una cláusula de datos por escrito.
¿Qué pago a los proveedores?
El servidor y las cuentas de automatización y de IA te los cobran ellos directamente, a sus precios publicados. Yo no añado ningún recargo ni cobro cuota mensual.
¿Qué pasa si dejamos de colaborar?
No se rompe nada. El sistema funciona en tus cuentas y tienes la guía de entrega para cambiarlo o pasárselo a otra persona.
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